Este sitio web utiliza cookies para poder brindarte la mejor experiencia.

Redes sociales, ¿apatía o empatía?

Internet es un mundo interminable de contenidos de todo tipo, que buscan generar reacciones entre las audiencias, pues la empatía y el marketing están más ligadas que nunca.

Es raro encontrar consumidores y clientes potenciales que se enganchen con una marca si no es através de la empatía, es por esto que marcas como Coca Cola tienen tanto éxito y siguen colocándose entre las favoritas.

empatia en marketing

El Internet ha llegado a ocupar espacios tan íntimos en nuestra vida diaria que incuso ha logrado redefinir el concepto de amistad pasando de ser una relación íntima y cercana a ser un acto automático y de cierta medida desinteresado para algunas personas que utilizan esta red.

Para quienes trabajan produciendo y vendiendo información, este acceso interminable es una mina de oro, pero para quienes solamente buscamos un rato de entretenimiento, no tanto.

Los grandes recopiladores de Big Data utilizan mucho el gancho de la empatía para crear bases de datos que más tarde les funcionarán

Claro que no todo son malas noticias, pero suele ser lo negativo lo que más se queda grabado, entonces ¿cómo digerir ese trago muy amargo de realidad?, porque una noticia impactante, como la de la muerte de Alan Kurdi, el niño ahogado en las costas de Turquía, se repite en nuestro “timeline” hasta el cansancio, de manera que no tengamos tiempo de voltear hacia otro lado para olvidar un poco la terrible realidad que las personas viven en otros lados del mundo.

El objetivo aún no lo descifro, pero sé que genera un impacto en la manera en que percibo el mundo y mi propia realidad, ¿me gustaría hacer algo al respecto? Claro que sí, ¿puedo hacer algo?

Más allá de la carita enojada

Suele suceder que, si aún queda algo de humanidad en nosotros y esas noticias no nos han endurecido el lado empático del alma, busquemos una manera de hacer algo, ayudar, resarcir el daño (del que tal vez, nos sintamos un poco responsables por ser parte de la misma especie que, de pronto genera tanto mal) y regalemos un like o un “molesto” ahora que Facebook ha mostrado una cara más “humana”, o si de plano ya nos sentimos muy humanitarios firmamos una petición de Change.org o SOSVOX, que si bien es cierto que funcionan, no siempre tienen algún efecto, pero muchos de nosotros nos sentimos bien con haber apretado el botón ¿distorsiona la realidad? Yo creo que sí.

Si ya vieron la serie Black Mirror, entonces se acordarán de un capítulo muy específico (SPOILER ALERT!) en el que una mujer es aterrorizada por una persona que trata de matarla y todos a su alrededor no hacen más que grabar lo que sucede a pesar de que ella pide ayuda. En la serie el objetivo es diferente, pero en la realidad esto es mucho más común de lo que parece; teniendo la oportunidad de ayudar, de hacer un cambio real, las personas se limitan a “participar” grabando y compartiendo algún hecho que bien pudieron evitar si hubieran actuado al momento, pero el hecho de grabar, de compartir o de dar like, para muchos ya representa estar haciendo algo.

Esta nueva posibilidad que nos da la World Wide Web, de ser espectadores de la realidad sin filtro, ha sido para muchos una buena oportunidad de mostrar su lado amigable con la sociedad mientras que para otros ha servido para insensibilizarse y tomar la siempre cómoda postura “cosas peores han pasado”, levantando la pregunta ¿es realmente bueno estar sobre expuestos a todo tipo de información?

Menos like, más conciencia

Es fácil decir desde la seguridad de nuestra pantalla, que las cosas deberían ser hechas de manera diferente, lo difícil es ponerse el saco y en vez de echar hacia la tercera persona la culpa de que estemos tan mal como sociedad, pongamos manos a la obra e intentemos ser más empáticos con lo que sucede a nuestro alrededor, mucho más allá de ofrecer un like, por que no se si nos hemos dado cuenta, pero esas redes sociales que supuestamente deberían acercarnos más a los otros, nos han alejado gradualmente, ¿no me creen? La próxima vez que estén en un restaurante, bar o lugar público miren a su alrededor, ¿cuántas de esas personas están viendo la realidad como sucede y no a través de su teléfono?


Con información de:
http://perio.unlp.edu.ar