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Ciborgs o ¿Qué tanto queremos “portar” la tecnología?

ciborg

¿Te imaginas nunca más tener que revisar Google Maps o ver tu Waze para llegar a un lugar? No todos somos expertos en ubicarnos y menos cuando viajamos por la gran ciudad llena de calles y callejuelas en las que si das una vuelta equivocada terminas en una colonia de dudosa reputación corriendo por tu bienestar. Sacar tu celular o Tablet para ubicarte no siempre es la mejor de las opciones, así que ¿te implantarías un chip que te dice a dónde ir?

North Sense es un chip que nos ayudará a orientarnos en donde sea que estemos, ¿cómo lo hará? Tendrá integrada una brújula que vibrará ligeramente cuando estemos viendo hacia el norte, haciendo más preciso nuestro sentido de ubicación sin tener que sacar un dispositivo externo que nos ayude a saber para dónde vamos.

El creador de esta macabra innovadora idea es ni más ni menos que el famoso Neil Harbisson, el primer humano reconocido como “ciborg” por el gobierno, y su historia no es menos interesante que la de este chip. Neil nació sin la capacidad de ver los colores, una característica que definitivamente lo marcó lo suficiente para convencerlo de unirse con la tecnología, por lo que recurrió a un implante en la cabeza que le ayuda no solamente a ver los colores “normales” que puede percibir un ser humano, sino que puede percibir el infrarrojo y ultravioleta.

Vivir con la tecnología como parte de su cuerpo fue tan revelador que se ha dado a la tarea de buscar nuevas formas de incluir la tecnología en los cuerpos humanos, e incluso ha asegurado que en un futuro no muy lejano todos los humanos serán ciborgs.

Por lo pronto este pequeño chip ya es una realidad; se puede incrustar en el pecho (de preferencia como lo recomienda la compañía Cyborgnest), sin embargo, no va totalmente dentro de la piel; se introduce parcialmente por medio de bárbeles de acero inoxidable dejando el chip y parte de la estructura por fuera de la piel, pero no te preocupes, es 100% a prueba de agua y en las noches, cuando el dispositivo detecta posición horizontal “se va a dormir”.

El dispositivo tendrá que recargarse de vez en cuando, pero como todo implante, existe la posibilidad de que el cuerpo lo rechace, por eso los creadores recomiendan esperar a que los bárbeles estén totalmente sanos para incrustar el chip en ellos.

Al final de cuentas, los creadores lo describen más que como una herramienta, como un sentido que nos ayudará a crear cosas nuevas, desde arte hasta ciencia, todo depende de cómo el cuerpo asimile el dispositivo, hoy ya podemos encontrarlo a la venta en la página de la empresa Cyborgnest y obtenerlo por una módica cantidad de 350 dólares.

Y tú ¿te convertirías en un ciborg?


Con información de:
http://www.cyborgnest.net
http://tecno.americaeconomia.com