Este sitio web utiliza cookies para poder brindarte la mejor experiencia.

El apocalipsis de la información

Desde 2016, con las elecciones presidenciales en Estados Unidos, hubo un tema que, aunque ya existía, comenzó a generar una polémica muy fuerte en todo el mundo, esto es la crisis de información, algo que sin duda ha traído cambios importantísimos a los medios de comunicación y a las redes sociales, uno siendo el más reciente ajuste al algoritmo de Facebook.

Internet, redes sociales, y en sí todo el mundo digital, han dado pie a que la información viaje de forma veloz entre todas las personas, generando un empoderamiento entre las audiencias. Antes podían pasar horas o días hasta que conocieras de alguna noticia en un lejano país, hoy, en cuestión de minutos, podemos informarnos sobre aquello que pasa en todo el mundo y muchas veces somos nosotros mismos los primeros en compartir sobre ese tema con nuestros conocidos.

Pero con la velocidad, lamentablemente no ha llegado la veracidad. Cada vez es más común que surjan notas falsas o con datos manipulados para así crear tendencias en la población, siendo entonces que el empoderamiento que nos genera, resulta ser más bien falso. Claros ejemplos de la información falsa se pueden ver en la política, y es que en las elecciones presidenciales de 2016 en EE. UU. se volvió altamente evidente que la crisis de la información ayudó a generar tendencias entre los votantes.

Este tema de la información falsa en las noticias es algo que ha existido prácticamente desde el nacimiento del periodismo como lo conocemos, sobre todo rondando la política, donde se usaba la propaganda para intentar desprestigiar o enaltecer a algún candidato. Pero es ahora que ha llegado a niveles nunca antes imaginados, porque ahora creemos más lo que leemos en nuestras redes sociales, si lo dice Facebook, tiene que ser real ¿no?

información

Facebook medio de comunicación inmediatez y empoderamiento de la información

Pero con la cantidad de información que se maneja en Facebook, resulta peligroso creer al 100% en lo que se lee en esa plataforma, la información oficial y no oficial que ronda Facebook se podría poner en una balanza y al día de hoy, no sabríamos hacia qué lado se inclinaría más. Es por esto que resulta imperante contar con más de una sola fuente al momento de informarse, cosa que, por la inmediatez del mundo digital, habíamos olvidado.

Ovadya y la predicción de la crisis

A mediados de 2016, Avid Ovadya, investigador del Center for Social Media Responsibility de la Universidad de Michigan se dio cuenta que la información que se compartía en las principales redes sociales se priorizaba según la cantidad de clicks, shares y el dinero invertido, por encima de si era información de calidad o no, como resultado la información normalmente era engañosa o con cierta tendencia.

Ovadya encontró que el mundo actual en el que vivimos, perfectamente optimizado y con algoritmos impresionantes, realmente está seriamente vulnerado por propaganda barata, por publicidad engañosa y por información errónea, estos elementos lo único que están logrando es fragmentar la credibilidad de los discursos humanos, generando una tendencia hacia la desconfianza, la desinformación y la mediocridad.

Pero lo verdaderamente preocupante está por venir, según Ovadya, la desinformación, apoyada en el mundo digital, nos traerá elementos que comenzarán a manipular la percepción de la realidad, creando una apatía en la sociedad, convirtiéndonos a todos en marionetas humanas.

Las investigaciones de Ovadya lo han llevado a entender que la publicidad falsa que ronda Facebook, los miles de millones de bots existentes en Twitter o las notas y artículos falsos en los medios digitales son solamente el inicio, porque el mundo tecnológico sigue evolucionando y porque las personas parecieran estar involucionando a un estado de apatía en donde se quedan con lo que consumen y ya no hay un interés por conocer más. Es de ahí donde se desprende la frase más preocupante que nos acerca a un apocalipsis de la información “Cualquiera puede aparentar que algo pasó, sin importar si pasó o no”.p

En 2016 veíamos notas sobre los candidatos presidenciales de EE. UU. donde se mencionaba que habían comprado alguna isla con dinero de la campaña, o que habían recibido el apoyo de tal o cual líder mundial. Ahora, gracias al poder de la tecnología podemos encontrarnos con videos o imágenes donde aparentemente pasa algo que bien podría acabar con la carrera profesional de una persona, sin saber si es o no real, y sin intención de corroborar esa información. Un ejemplo es que en la Universidad de Washington han creado un programa que resulta capaz de, basándose en un audio, generar un video que hace lip sync de esa misma persona.

Y aunque este tipo de herramientas resultan ser impresionantes, el poder negativo que podrían llegar a tener es aún mayor, por lo que es necesario tener presente que se puede dar una manipulación diplomática de forma increíblemente fácil, otro factor más que resulta a favor del apocalipsis de la información.

Hace unos meses te contamos sobre FreeMilk, un malware que tomaba el historial de una conversación por correo para generar un texto similar y enviar un nuevo correo de phishing a los usuarios https://www.garritz.mx/blog/sin-categorizar/freemilk-ciberataque/. Este resulta ser otro de los elementos que Ovadya considera clave para el apocalipsis de la información.

ABC y la caída en el Dow Jones

En diciembre de 2017, ABC News tuvo que ofrecer una disculpa y suspender a un reportero por compartir información errónea que involucraba al presidente Trump. El problema resulta en que se cree que esta nota falsa provocó una caída de 350 puntos en el índice bursátil Dow Jones solo minutos después de que la nota saliera al aire.

 

información

 

Para algunos, el caso de ABC y el Dow Jones en realidad no tiene relación, pero lo que sí ha generado es una mayor desconfianza en los medios y en la información que comparten. `Si los grandes medios caen presa de las noticias falsas, todos estaremos vulnerables.

Recientemente, en Advertising Week Latam, Scott Haggerdorn, CEO de Hearts & Science compartió un dato que resulta ser mucho muy preocupante: Existen 40 millones de cuentas falsas en Twitter y 60 millones en Facebook. Esto ¿dónde nos deja parados en cuanto a la información que estamos recibiendo? pero también está el otro lado, ¿a dónde se va la información personal que compartimos?


Fuentes
https://www.washingtonpost.com
https://www.buzzfeed.com
https://www.fastcompany.com
https://www.vanityfair.com/
https://omicrono.elespanol.com