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E-commerce e Inteligencia Artificial: la mancuerna del futuro

Comprar en línea es una actividad que cada vez más personas de todas las edades llevan a cabo, ya sea por comodidad o por necesidad; la realidad es que cada vez más usuarios de Internet y sobre todo de dispositivos móviles están entrando en esta nueva corriente del consumo virtual que les facilita mucho el trabajo a los expertos en marketing, pues las actividades son 100% rastreables.

La data que cada uno de los compradores genera al navegar por un sitio, es el oro que los marketeros luego transforman en información que aplican a sus campañas de manera estratégica para lograr resultados de alcance, conocimiento o conversión que se propongan. Es así que, ayudados de los algoritmos resultantes de la navegación, las campañas se dirigen directamente al público que se sabe que va a responder a los estímulos.

Como hemos mencionado anteriormente, la data es el desayuno, comida y cena de la inteligencia artificial y es gracias a esos datos que cada vez la acercamos más a nosotros y a nuestros hábitos de consumo, como ejemplo, tenemos el ya famoso tema de los algoritmos que nos “ayudan” a ver solamente la información que, dependiendo de los clics que damos, se considera importante para nosotros. A pesar de que, para algunos este algoritmo, sesga de manera importante la cantidad y calidad de información que llega a nuestro feed, para otros es la manera más eficiente y relevante de conseguir lo que necesitan en el momento en que lo necesitan.

Muchas personas han asegurado con el paso de los estudios, que prefieren ver anuncios totalmente personalizados, esto es, las personas están de acuerdo en que las empresas y las marcas tomen sus datos y los conviertan en ganancia pues no la considerar algo unilateral; el tener anuncios que se relacionen con los tennis que buscamos el otro día en Mercado Libre, es algo cómodo, comprensivo y que las personas esperan ver.

Internet de las cosas más geolocalización igual a clientes felices

No solamente es el hecho de que las Inteligencias Artificiales estén aprendiendo de nosotros con los chatbots, algoritmos y speaker centers, sino que ahora también nos piden rastrear nuestros pasos para entender qué lugares frecuentamos más y cuáles son nuestras preferencias incluso dependiendo del clima, ¿esto cambia la manera de hacer marketing? Sin duda alguna.

En algunos países, Coca Cola empieza a apostar por máquinas expendedoras inteligentes que, durante el recorrido de un consumidor habitual, por medio de un chatbot, platica con él para definir qué clase de bebida, temperatura y sabor le gustaría recibir al llegar a su destino, de esta manera la sensación de un servicio personalizado se hace presente y le agrega puntos y fidelidad de marca, con tan solo aplicar un poco de Inteligencia Artificial, hace más recordable la marca y mucho más recomendable también.

Es claro que personalizar un producto o servicio brinda una plusvalía para triunfar por sobre la competencia, pero hoy en día se nos ofrecen tantas opciones para personalizar experiencias, que podemos perdernos en el camino. Un buen ejemplo de cómo la geolocalización podría ayudar a implementar el servicio al cliente son los Beacons, pequeños aparatos que gracias al bluetooth pueden detectar la proximidad de un dispositivo para mandarle ofertas personalizadas sobre productos o servicios de la preferencia del dueño del aparato, de esta manera las invitaciones que las marcas hacen a las personas para probar sus productos dan un paso muy adelante en el “call to action”.

Esta nueva y coqueta actualización al comercio electrónico, el “icommerce” tal vez nos ayude a hacer campañas menos elaboradas pero también más llamativas, pues con solo un mensaje instantáneo estaremos logrando tal vez todas las montañas de conversión que hoy en día con trabajos vemos triunfar.


Fuentes
www.juancmejia.com
blogginzenith.zenithmedia.es